Se han registrado más de 100 usos medicinales del cacao y el chocolate, entre los que se encuentran tratamientos para el cansancio, la delgadez extrema, la fiebre, la angina y los problemas cardíacos, la anemia, la falta de aliento y los problemas renales e intestinales.
Sin embargo, prácticamente no existía ningún dato científico adecuado que respaldara su eficacia en la prevención o el tratamiento de dichos trastornos.
En la actualidad, algunos pueblos indígenas de América Central y del Sur siguen utilizando distintas partes del árbol del cacao para preparar sus medicinas tradicionales.
• Inhibir la oxidación del colesterol LDL (o colesterol “malo”) por los radicales libres, un primer paso importante en la formación de la placa aterosclerótica.
• Combatir la tendencia de las pequeñas células sanguíneas denominadas plaquetas a agregarse y formar coágulos sanguíneos. Esto suele compararse al efecto de la aspirina.
• Regular las respuestas inflamatoria e inmunológica de las paredes de los vasos sanguíneos, que pueden ser anormales en caso de ECV.
• Regular el tono vascular o grado de constricción de los vasos sanguíneos, que contribuye a aumentar la presión arterial.
Al producir estos efectos beneficiosos, los flavonoides del cacao actúan mediante diversos mecanismos, algunos de los cuales, al parecer, no están relacionados con la actividad antioxidante.
El cacao puro tiene un efecto humectante para pieles secas y dañadas y tonificante para pieles estresadas y sin vida. Ayuda a compensar la descamación de la capa córnea, y los fenoles del chocolate contribuyen a desintoxicar la piel; o sea, es hidratante y tonificante, regenerador y revitalizante y antioxidante.
Asi que os pongo una mascarilla que encontré en la página de Daisy, la cual recomiendo que visiteis,
Yo puse media tableta de chocolate puro y una cucharada de aceite de almendras y creo que me sobró.




